Author Id: 25897 Author Name: Franco Kuchiki Post Content: Nick de WaH: Franco Kuchiki (¿No podrías verlo allí arriba y listo? XD) Nick para el hack: Franco Zona: En una zona semi-montañosa, de ser posible con una cascada. Pokémons favoritos/Pokémon favorito: Dratini y sus evoluciones, sobre todo Dragonite / Alakazam Pokémon(s) random(s): Ampharos / Espeon / Jolteon / Charizard / Pikachu / Eevee / Chikorita Historia: Érase una vez, una región atrapada por una guerra. Una guerra sin sentido que enfrentaba a las zonas limítrofes, que iban a enfrentarse allí. La Región sufría grandes destrozos, aunque no estaba implicada en los problemas que generaron la guerra. Esta nación no tenía ejércitos, que le permitieran defenderse, por lo que su única salvación era aliarse con una de las que estaban enfrentadas, pero si elegían mal podía quedar aún más destruida. Finalmente, el gobernante tomó una decisión, que dejó un enorme descontento en los habitantes... Por esos tiempos un joven, junto a algunos de sus amigos, se anotó en el ejército. Pasó muchos años luchando. Debido a su talento consiguió un rápido ascenso a Teniente, lo que dejaba a su mando un pequeño escuadrón. Velozmente se hizo conocido en el Frente de Batalla, pues supo triunfar en todas las batallas en las que comandaba. Esta fama amenazaba el puesto de los Generales, por lo que el joven teniente, con su escuadrón, fue enviado a combatir en pleno territorio enemigo, al grueso de las fuerzas contrarias, esperando que muera. Pasó el tiempo y, luego de uno o dos triunfos, no hubo más noticias de él o de su escuadrón. Pasaron los años y los creían muertos, mas cuando la guerra estaba llegando a su fin, con un triunfo para sus enemigos, llegaron sus noticias... ¡Había tomado el Centro de Poder enemigo! ¡Y justo a tiempo! Venció al líder y logró el control del país contrario. Cuando le preguntaron respondió que había logrado el poder, debido a un antiguo poder que encontró en un templo... Sin embargo era un poder que no cualquier mortal podía controlar. Y que el precio había sido el quedarse por el resto de sus días a custodiar ese poder, y aún hoy permanezco aquí, protegiendo este antiguo templo del alcance de las manos humanas.