16258-Diarios_de_un_sobreviviente._Capítulo_:_Medicina_herbal_(23\\10)
#2
Edo 12321
Como ya es martes les dejaré el nuevo capítulo de este trabajo, aunque antes de eso responderé el post que dejaron.

Iniciado por CruZ
Mmmm me parece bueno, el prologo a pesra de ser tan corto esta bueno, el capitulo en general esta bn, al colocar la imagen esa,me distes la oportunidad de darme una idea imaginativa de lo que pasaba dentro del capituolo.. en fin, esta myy bueno... pero no se el capitulo. o mejor dicho la trama de la hisotria que es de algo como de ZoombIes, me pare similara The walking death de fox.... o tambien al escuchar lo de que el experimento era ruso.. me fu¨ª al desastre de la planta nuclear de Chernobil, en europa, de la cual recientemente sacaron Peli...

en fin suerte con tu proyecto si se puede llamar as¨ª... pues ahhhh..... esta muy bn todo espero seguir leyendo esta historia...

pd: no entiendo como vas a implementar esto en elgo de poke.. sseria chevere pero.. ufff daria mucha lata, no?


En un principio el prologo era parte de la historia principal, pero me imaginé que sería mejor hacer una pequeña introducción antes del texto "oficial", entonces lo transformé un poco y quedo así. En cuanto al parecido con The Walkind Dead o Terror en Chernobil; lo veo algo subjetivo, obviamente todas las ideas de infectados son parecidas pero está en la habilidad del escritor/director el hacer algo nuevo que agrade a la gente.
En fin, gracias por comentar, espero sigas de cerca la historia.

Capítulo 2: Medicina herbal



Estuvimos tratando de hallar la salida del conducto durante varias horas, y luego de un interminable viaje por fin encontramos un lugar aparentemente seguro en donde finalmente bajamos. Un indescriptible pánico nos atravesó cuando vimos a una de las criaturas en la habitación, pero para nuestra fortuna yacía muerta en una de las esquinas del cubículo. Alguien la había matado lo que significaba que en el edificio rondaban otras personas, lo cual podría ser bueno... O malo.
Sin pensarlo decidimos salir al pasillo y pronto nos dimos cuenta de que estábamos cerca de una salida de emergencia, a la cual nos dirigimos sin pensarlo dos veces. Una vez que la abrimos nos encontramos con un grupo de animales salvajes que nos atacaron. No eran animales comunes si no que parecían tener una terrible maldad entrañada en sus ojos, algo totalmente perturbador que hasta el día de hoy no olvido. Estaban infectados. En nuestra desesperación por huir no cerramos la puerta, lo cual dejó el paso libre a una gran cantidad de ellos. Al bajar por las escaleras Alicia tropezó y uno de esos engendros le rasguño el brazo, provocándole un considerable corte por el cual se desmayó. Eso sumado a un pánico extra humano generado por el miedo a ser contagiada y convertirse en uno de ellos. No tuve más remedio que tomarla entre mis brazos y salir del edificio en busca de un lugar seguro. Definitivamente no fue un buen momento; alrededor de diez monstruos me perseguían y mi desplazamiento era casi nulo, a pesar de que Alicia era delgada apenas podía levantar su cuerpo, estaba muy débil como para hacerlo con facilidad.
Para mi fortuna los animales cedieron la persecución cuando se toparon con un grupo de cuerpos humanos, los cuales comenzaron a devorar. Quedé impactado al ver tal imagen, aunque deje de lado lo que ocurría y salí del laboratorio. Una vez afuera, desperté a Alicia, la cual sólo me dijo que debía buscar una extraña medicina para que el virus no se expanda por su cuerpo. Como no se me ocurría nada mejor, decidí ir al hospital en busca de dicha medicina, pero una vez dentro del lugar me di cuenta de qué lo que buscaba era algo casero, era medicina herbal.
Podía ver la desesperación en la cara de mi acompañante, su bello rostro estaba completamente desfigurado por el miedo a morir. No sabía que hacer ni que decirle, solo la dejé en una camilla y traté de buscar un plano de la ciudad para poder moverme con mayor facilidad y sin el riesgo de perderme. Nada, no encontré nada, salvo un recorte de un periódico que decía: “La medicina herbal parece ser la cura del virus alpha y ya comienzan a escasear los recursos para fabricarla”. Esto me desanimo por completo, pero mientras seguía con la lectura me percaté de que en uno de los costados del recorte había una dirección escrita a mano. Tal vez eso me llevaría a la medicina, o por lo menos me daría alguna pista de como conseguirla. Busqué a Alicia, le expliqué lo que debía hacer y me dispuse a salir.
Una vez fuera pude ver como realmente estaba el panorama; calles destruidas, casas completamente devastadas y ningún rastro de vida. Estuve parado en la puerta unos cinco minutos, y pronto recordé que debía darme prisa y buscar la calle Ángeles al 1200. Sin mucha expectativa comencé a vagar por la ciudad. Al principio recorrí las casas aledañas en busca de un mapa, pero no pude encontrar nada. Cuando estaba por darme por vencido escuché un grito, el cual me esperanzó y espantó a la vez. Corrí hacía el lugar de donde provenía tal alarido y pude ver como un hombre estaba siendo atacado por dos humanoides; no parecían ser hombres, tenían la cabeza anormalmente grande y el cuerpo muy delgado. Pronto salté por atrás de ellos, dándole un poco de tiempo al hombre para escapar. Una vez en si, él tomo un palo y azotó a los infectados hasta destrozarles la cabeza. Fue horrendo, pero era lo único que se podía hacer. Mientras veía el terrorífico festín me di cuenta de que uno de ellos me había cortado la cara, ahora yo también estaba infectado...